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Para volverse receptivo a las emociones de su hijo.

No es difícil comprender cómo se siente una niña cuando rompe a llorar al saber que su hermanita le ha dañado su juguete favorito. Ella está enojada y triste. Asimismo, sin temor a equivocarse se puede decir que cuando un niño lleva una gran sonrisa y tararea su canción favorita en el asiento trasero del auto es porque está feliz y contento.

Comprender estas señales es algo que nace en algunos padres. Pero muchas veces las emociones de los niños son menos obvias, y como cualquiera de nosotros, los niños pueden experimentar varias emociones al mismo tiempo. Descubrir lo que siente el niño en esta situación requiere un poco más de trabajo, como observar el lenguaje corporal del niño y buscar pistas en el tono de la voz, a la vez que en el rostro del niño. También significa que debemos estar más conscientes de nuestras propias emociones al igual que las de los niños, incluyendo esos sentimientos que son difíciles de identificar (como la decepción, el sentirse ofendido, o la preocupación). Sean fáciles de identificar o no, estas emociones no se deben tomar a la ligera. Empezar a hacerse consciente de las emociones de los niños, especialmente antes de que estas emociones se salgan de control, puede beneficiar a todos. Suena muy sencillo, pero empezar a hacerse consciente de lo que siente su hijo, y por qué lo siente, puede abrir caminos que le ayudarán a desempeñar un papel importante en ayudar a su hijo a crecer feliz, sano y bien adaptado.

La conexión mente y corazón.

Más y más científicos están aprendiendo cómo el desarrollo emocional de los niños puede afectar su salud física y mental. Algunos estudios demuestran que los niños que son “emocionalmente inteligentes” tienden a tener confianza en sí mismos, mejor rendimiento académico, menos problemas de comportamiento, mejor salud en general, mejores relaciones con los amigos y los demás, y estar equipados para resistir mejor los conflictos de pareja de sus padres. Una salud emocional fuerte a su vez los prepara mejor para lidiar con dificultades más adelante en su vida.

Entonces, ¿cuál es el beneficio de reconocer y comprender las emociones de su hijo? La conciencia de estas emociones crea la oportunidad para que usted se conecte con su hijo a un nivel emocional, para que usted comparta con él todos los altibajos de la vida, y para que lo guíe y lo fortalezca en el camino de un desarrollo emocional sano.

Rastrear las emociones.

No es siempre fácil tratar de comprender por qué su pequeño se siente triste, desconcertado, confuso, alegre, sorprendido, avergonzado, temeroso u orgulloso. A veces es necesario tomar el papel de un detective para descifrar lo que pasa en la mente del niño.

Y eso puede tomar algo de indagación.

Puede no ser aparente, pero un pequeño que se vuelve retraído y se enoja con su hermanita menor puede estar sintiéndose inseguro en cuanto al lugar que ocupa en la familia y celoso de la atención que le dan a ella. La razón por la cual la niña repentinamente no quiere volver a la guardería probablemente no tenga nada que ver con la guardería. En lugar de eso ella puede estar sintiéndose rechazada por un compañerito de juego que ahora ha encontrado a un nuevo amigo. Las pistas de las emociones de los niños no siempre aparecen en su rostro. Ayudar a los niños a hablar de sus propias emociones es una parte importante del proceso. Por ejemplo, ellos necesitan aprender las palabras que corresponden a las emociones como la decepción, el sentirse ofendido, la tristeza, y la preocupación. Pero incluso antes de que los pequeños aprendan a expresarse, los adultos receptivos a menudo pueden descifrar los mensajes de sus hijos al escucharlos atentamente e intentar ver el mundo desde su punto de vista.

Buscar pistas en los juegos de los niños.

Es común que los pequeños, especialmente los menores de siete años, expresen sus miedos e inseguridades mientras juegan. Una niña que juega muy feliz mimando a su muñeca, Paquita, de repente puede decir “A Paquita no le gusta cuando sus papás se gritan.” Tome nota cuando esto pasa. Los niños muchas veces usan personajes y escenas durante sus juegos para hablar de sentimientos difíciles o confusos para ellos.

Las pesadillas pueden ofrecer también una mirada hacia el mundo de las emociones del niño, así como ocurre con las pesadillas de los adultos. Desde una temprana edad, nuestro subconsciente encuentra maneras de lidiar con las emociones que el consciente evita. Consuele a su hijo después de un mal sueño y explíquele la diferencia entre los sueños y la realidad, pero manténgase alerta a los fundamentos de la realidad que hay detrás de la pesadilla.

Para conocer a su hijo, conózcase a sí mismo.

Aunque estar consciente de las emociones negativas de su hijo es importante, no se olvide de disfrutar de los momentos positivos también. Compartir la alegría y las risas de un niño es uno de los mejores momentos del ser madres y padres. Hacerse consciente de las emociones de su hijo toma mucho trabajo. Reconocerlas y entenderlas es una habilidad que todos podemos desarrollar, pero poner esto en práctica diariamente puede ser mucho más difícil para algunas personas.

Entonces, ¿cómo se desarrolla esta habilidad? Si usted quiere realmente saber qué le sucede a su hijo, Gottman sugiere que usted empiece por comprender sus propias emociones. ¿Cómo maneja usted sus emociones, especialmente las negativas como la ira o la tristeza? ¿Cómo cambian sus emociones durante el día? ¿Cuántas “palabras relativas a las emociones” como frustración, preocupación, alegría y tensión utiliza Ud. durante el día? ¿Cómo maneja usted la situación de lidiar al mismo tiempo con diferentes emociones?

Las investigaciones de Gottman comprobaron que los padres que estaban en contacto con sus propias emociones podían relacionarse mejor con las emociones de sus hijos. Como todo buen guía, los padres deben conocer el terreno, en este caso el de las emociones, si desean conducir a sus hijos a atravesarlo.

La importancia de estar conscientes.

Estar conscientes de las emociones de sus hijos es la base de una relación sana. Los padres y los cuidadores de los niños que son receptivos a los sentimientos de los niños se encuentran en mejor posición de ofrecer apoyo y comprensión durante los momentos difíciles de ira, tristeza y frustración, así como para celebrar juntos los maravillosos momentos de alegría, felicidad y risas. El sentido de empatía que desarrollan los padres y los cuidadores de los niños es el instrumento que mejor les sirve para guiar el desarrollo emocional del niño en general.

 Algunos consejos útiles para la crianza de los niños

  • Trate de ver el mundo con los ojos del niño cuando él está luchando con una emoción.
  • Escuche a su hijo atentamente cuando juega para así descubrir qué lo pone ansioso, temeroso, feliz u orgulloso.
  • Esté más consciente de sus propias emociones: mientras mejor comprenda las suyas propias, mejor comprenderá las de sus hijos.
  • Cuando sea conveniente, comparta sus propias emociones con su niño.
  • Ayúdele a su niño a construir un vocabulario para expresar sus diferentes sentimientos y ayúdele a descubrir de dónde vienen estos.
  • Comprenda que los niños pueden experimentar diferentes emociones al mismo tiempo.
  • Recuerde que los niños aprenden a lidiar con sus emociones viéndolo a usted lidiar con las suyas.

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Bibliografia:

Gottman, J., DeClaire J. (1997). The heart of parenting: How to raise an emotionally intelligent child. New York: Fireside.

Gottman, J., Katz, L., Hooven, C. (1997) Meta-emotion: How families communicate emotionally. Mahwah, N.J.: Lawrence Erlbaum.

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