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No te conozco.
Karina tiene ocho meses de edad y siempre fue una nena alegre y extrovertida. Siempre ha sonreído a las personas y ha gozado de experimentar su mundo. Pero hoy se porta de manera distinta.
Cuando su madre le presenta a una cuidadora nueva, le sorprende la reacción de la nena. Karina no sonríe ni le responde a la cuidadora y cuando ésta extiende la mano para tocar a la nena, Karina se aferra a su madre y empieza a gimotear. Unos minutos más tarde cuando Mami intenta irse, la angustia de Karina se convierte en llanto a voz en cuello. ¿Qué ha pasado con la nena alegre y extrovertida?
Estoy asustada.
Las reacciones de Karina ante la cuidadora nueva son normales. Entre
los 7 y 9 meses de edad, la mayoría de los bebés empiezan a manifestar
temor. Frecuentemente este temor ocurre cuando los bebés ven a personas
desconocidas, como un cuidador nuevo o un pariente que hace tiempo que
no ven. Este temor se llama “ansiedad con los desconocidos”. Los bebés
empiezan también a manifestar temor cuando sus padres o cuidadores los
dejan solos con otras personas, aunque sea en casa o en otro lugar
conocido. Este temor se llama “ansiedad de separación”. Aunque tales
temores puedan parecer problemáticos, no debe preocuparse; los niños en
todas partes del mundo manifiestan temores parecidos a más o menos la
misma edad.
Por qué está
asustado ahora.
¿Por qué surge el sentimiento del temor entre los 7 y 9 meses de edad?
Algunos investigadores creen que los niños empiezan a manifestar el
temor cuando son capaces de comparar algo que conocen y recuerdan con
algo que no reconocen (Kagan, 1972).
Consideran la ansiedad con los desconocidos el resultado de la
capacidad creciente de los niños de recordar y reconocer rostros y
lugares conocidos. En otras palabras, a medida que los niños empiezan
a poder distinguir entre caras conocidas y desconocidas, puede que se
asusten más ante caras que no reconocen.
Otros científicos creen que el temor nace de la “programación”
biológica. Para estos investigadores, una cara o situación desconocida
representa un indicio natural de peligro (Bowlby,
1973). Creen que los bebés podrían estar programados para temer
caras y situaciones desconocidas como parte de una estrategia de
supervivencia, ya que cualquier persona o animal raro o desconocido
representa una posible amenaza.
Lo que sabemos.
Prescindiendo del motivo, la ansiedad con los desconocidos forma parte
normal del desarrollo de un niño y comienza entre los 7 y 9 meses de
edad. Por ejemplo, para cierto estudio se observó a un grupo de bebés
desde los 4 meses hasta que cumplieron los 12 meses de edad. Cada mes,
los investigadores observaron las reacciones de los bebés mientras una
persona que no conocían se acercaba a ellos. Estos “desconocidos”
abordaban a los bebés, los saludaban, los tomaban en brazos y los
mantenían alzados. Aun cuando sus madres estaban presentes, muchos
niños de 8 meses de edad empezaron a fruncir el ceño, gimotear o
llorar cuando los tomaba el desconocido. Para los 9 meses de edad, el
79% de los bebés mostraron reacciones de temor (Emde, Gaensbauer, Harmon, 1976).
En otros estudios, los investigadores han descubierto la importancia
del comportamiento del desconocido. Cuando este se acercaba más
lentamente a los bebés y no intentaba tocarlos ni alzarlos, estos
manifestaban menos ansiedad, lo cual seguía siendo el caso cuando la
madre o una cuidadora conocida estaba presente (Sroufe et al., 1974).
No te vayas, por
favor.
Pero ¿por qué mi niña de 11 meses de edad se pone a llorar y a
quejarse cuando la dejo con una cuidadora conocida? No hay nada
desconocido en cuanto a la persona ni al lugar, pero la nena reacciona
de forma muy distinta en comparación con unos meses atrás. Esto es la
ansiedad de separación, la cual empieza a manifestarse usualmente
entre los 6 y 8 meses de edad, se intensifica entre los 14 o 18 meses
y disminuye poco a poco en frecuencia e intensidad a medida que el
bebé crece (Kagan et al., 1978).
La investigación ha mostrado que la mayoría de los niños pequeños se
perturban cuando sus madres u otros cuidadores conocidos los dejan
solos, aun durante ratos breves. Existen variadas opiniones acerca de
por qué sucede, pero muchos entendidos creen que los niños llegan a
sentir un apego fuerte por sus padres o cuidadores y que les asusta
ver a estas personas irse.
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Consejos útiles para
padres |
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¿Cómo puede usted ayudar a su hijo a sobrellevar la ansiedad con los
desconocidos y la ansiedad de separación?
- Permanezca cerca de su hijo cuando personas desconocidas están
presentes.
- Los bebés
manifiestan un temor más intenso ante las personas desconocidas cuando sus
madres o cuidadores no están cerca.
- Ayude a su hijo a aceptar a las personas desconocidas.
- Cuando saluda a
un desconocido de manera amigable, con sonrisas y un tono positivo de la voz,
es menos probable que los niños sientan temor.
- Si lleva a su hijo a un lugar nuevo, ayúdelo a sentirse cómodo.
- Dé a su hijo
suficiente tiempo para acostumbrarse a los lugares nuevos antes de conocer a
las nuevas personas.
- Podría llevar consigo un juguete o animal de peluche conocido para consolar
al niño.
- Anime a las personas desconocidas a acercarse lenta y suavemente, sin tocar
a su hijo de inmediato.
- Fíjese en las reacciones de su bebé y responda a ellas.
- Si su bebé llora
o tiene una expresión de temor cuando se acerca una persona nueva, está bien
consolarlo e intentar presentar a la persona más tarde.
- Evite “escaparse” sin que su hijo se dé cuenta. Aunque podría parecer más
fácil en ese momento, los niños podrían sentirse confusos o decepcionados al
darse cuenta de que usted se ha ido. Cuando deja a su hijo con otra persona,
diga a su hijo que estará seguro y que usted volverá dentro de poco.
- Temprano en el
día, indique a su hijo que una niñera va a venir, quién será y por cuánto
tiempo usted no estará.
- Permita que su hijo pase un rato con la niñera para familiarizarse con ella
antes de que usted se vaya.
- Comunique a su hijo que la niñera lo mantendrá seguro.
- Dígale lo mucho que lo quiere, adónde va y cuándo volverá.
- Mencione a su hijo algo deseable que harán cuando usted vuelva, como leer un
libro juntos.
Cada niño tiene su personalidad singular y reaccionará de su propia
manera ante las personas desconocidas y la separación de usted. El temor
es una reacción muy normal… todos los niños lo experimentan mientras
crecen. Esté dispuesto a intentar hacer cosas nuevas a medida que su
bebé crezca y confíe en sus instintos. Mientras su hijo crece, tenga
presente que esos temores poderosos (y esas lágrimas) empezarán a
menguar con el tiempo.
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Bibliografía:
Bowlby, J. (1973).
Attachment and loss. Vol. 2: Separation: Anxiety and anger.
London: Hogarth Press.
Emde, R. N.,
Gaensbauer, T. J., & Harmon, R. J. (1976). Emotional expression in
infancy: A biobehavioral study. Psychological Issues, 10(1,
Monograph No. 37).
Kagan, J.,
Kearsley, R. B., & Zelazo, P. R. (1978). Infancy: Its place in
human development.
Cambridge,
MA;
London:
Harvard University Press.
Lewis, M., &
Haviland-Jones, J. M. (Eds.). (2000). Handbook of emotions
(2nd ed.).
New York: Guilford
Press.
Shaffer, D. R.
(1999). Emotional development and the establishment of intimate
relationships. In Developmental psychology: Childhood and
adolescence (5th ed., pp. 391-412).
Pacific Grove,
CA: Brooks/Cole Publishing.
Sroufe, A. L.
(1977). Wariness of strangers and the study of infant development.
Child Development, 48(3), 731-746.
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