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"Practique la empatía y guíe a sus niños."
El Entrenamiento Emocional es la forma de crianza que mejor propicia el desarrollo emocional de los niños, y empieza con una sola palabra: Empatía - la compenetración del adulto con las emociones del niño.
La empatía implica saber evaluar y compartir los sentimientos y las emociones de su niño, desde la tristeza que ocurre, por ejemplo, cuando un amiguito se va a mudar muy lejos, hasta el enojo con un hermano mayor que le ha quitado su juguete favorito. Tener empatía es saber considerar las emociones, incluso las negativas, como una parte natural e indispensable de la vida.
La empatía y los niños.
La empatía constituye el factor más importante para criar y dar el
cuidado necesario a los niños. Ella crea la base para que usted y sus
niños experimenten relaciones robustas, saludables y llenas de confianza
mutua. Mediante la empatía los niños aprenden a confiar en sus propias
emociones, y a lidiar con ellas de una forma positiva. Esto les ayuda a
salir mejor en la escuela, tener mejores amistades y a recuperarse más
rápidamente cuando ocurren reveses emocionales. Los niños que reciben
empatía de sus padres prosperan en todo.
A algunos padres este estilo de crianza basado en la empatía es algo que
les viene naturalmente por su forma de ser. Para otros, adaptarse a la
empatía implica ciertos cambios, comenzando con la actitud de la persona
y su forma de relacionarse con las emociones.
Toda persona que se interesa por el bienestar de los niños puede ser un
entrenador de emociones . El ser un entrenador de emociones surge de la
empatía, del deseo de compartir, sustentar y orientar los sentimientos
de los niños según éstos van experimentando los altibajos de la vida. El
Entrenamiento Emocional conlleva enseñarles a los niños lo que son las
emociones y sus efectos, y esto es algo que frecuentemente debe hacerse
en el medio de una situación que tiene una fuerte carga emocional.
Cuando se practica el Entrenamiento Emocional se reconoce la validez de
todos los sentimientos, pero no de todo comportamiento basado en estos
sentimientos, porque los niños tienen que aprender a lidiar con sus
emociones y a adoptar comportamientos adecuados como respuestas a estos
sentimientos.
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¿Qué ocurre durante el Entrenamiento
Emocional?
Aquí les presentamos a Miguelito. Tiene tres años y está enojado…muy
enojado.
La carita de Miguelito está roja por haber llorado tanto y su furia
se debe a que su hermana mayor ha metido el osito de juguete de
Miguelito en el inodoro. Miguelito entra en el cuarto de papá
llorando, y éste se ve obligado a lidiar con las emociones en carne
viva de su hijo. Algunas de las opciones que tiene el padre son:
- Pretender que no está pasando nada y que la situación se resolverá
sola.
- Decirle a su hijo que se olvide del asunto...que no es para tanto...que
el osito se va a secar muy pronto.
- Expresar empatía hacia su hijo y decirle que comparte su
sentimiento y que quiere hablar con él sobre este sentimiento.
- Enseñarle a su hijo que enojarse no es algo bueno y que nunca debe
enojarse con su hermana.
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El papá de Miguelito, que es un entrenador de emociones, escoge la
opción 3. Empieza por acercarse a su hijo y decirle que comparte este enojo
con él. El entrenamiento Emocional tiene lugar precisamente cuando las
emociones se desatan, porque las mejores oportunidades para enseñar lo que
son las emociones y cómo debemos lidiar con ellas son los momentos en que
éstas se manifiestan. El entrenamiento que el padre le proporciona a
Miguelito podría ser algo así:
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Miguelito: |
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¡Odio a Anita! ¡Me mató mi oso! (sigue
llorando) |
| Papá: |
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Ven aquí, Miguel. |
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Miguelito: |
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¡Papá, ella me estropeó mi oso! |
| Papá: |
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Miguelito, veo que estás muy
disgustado con Anita. |
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Miguelito: |
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¡Claro que sí! ¡No es justo! |
| Papá: |
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Tú no quieres que ella ponga tu
oso en el inodoro, y ella hizo algo muy malo. Tú estás muy enojado
con ella, y si ella me hubiera puesto mi oso en el inodoro, yo
estaría muy enojado con ella también. |
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Miguelito: |
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Sí... (su enojo se ha calmado un
poquito) |
| Papá: |
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Sabes, yo también tuve una
hermana, tu tía Carmen. Yo me acuerdo que cuando ella me hacía cosas
malas yo quería hacerle cosas malas a ella también. ¿Tú quieres
hacerle algo malo a Anita? |
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Miguelito: |
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Sí. Yo quiero poner su muñeca
favorita en el inodoro. |
| Papá: |
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Vamos a pensar, tú y yo, qué es
lo que tú puedes hacer. Yo no creo que ponerle su muñeca en el
inodoro es la mejor idea. Necesitamos una solución que sea mejor. ¿Puedes
pensar en otra cosa? |
Al principio, este enfoque o estas palabras pueden sentirse como algo
poco natural, o muy difíciles de comunicarle al niño. Pero al igual que
con otras destrezas que todos podemos aprender, el enfoque individual, o
sea, encontrar las palabras adecuadas para lograr el Entrenamiento
Emocional, se va haciendo más fácil y natural con el tiempo. En todo
momento, mientras más tiempo dediquemos a enseñarle al niño a entender
sus emociones, el resultado será mejor.
Los cinco pasos
del Entrenamiento Emocional.
Cualquiera puede aprender el proceso del Entrenamiento Emocional.
Simplemente requiere de usted la firme decisión de poner en práctica la
educación emocional de su niño, y mucha práctica haciéndolo. Dicho
entrenamiento es particularmente efectivo al momento en que ocurre un
suceso que incita las emociones, o sea, cuando la emoción está al rojo
vivo. Según Ud. se va familiarizando con las emociones de su niño o
niños, podrá anticipar la reacción e intervenir antes de que la crisis
emocional cause mayores problemas.
A continuación le indicamos los pasos que los entrenadores de emociones
expertos siguen. Para más explicaciones de cada uno vea la sección
intitulada “Los cinco pasos del Entrenamiento Emocional”.
- Estar consciente de las emociones del niño
- Ver los momentos de expresión emocional como “momentos mágicos” en
los que se presenta una oportunidad para mayor intimidad y enseñanza
- Escuchar con empatía y validar los sentimientos del niño
- Ayudar al niño a clasificar verbalmente las emociones que siente
- Poner límites mientras que le ayuda al niño a solucionar sus
problemas.
Los beneficios del
Entrenamiento Emocional.
IEn sus investigaciones, el Dr. John Gottman (Gottman & DeClaire, 1997) encontró que
los padres que siguen los cinco pasos del Entrenamiento Emocional han
observado muy buenos resultados. Sus niños:
- se llevan mejor con sus amigos y con los demás
- hacen mejor trabajo en la escuela
- saben cómo actuar cuando están de mal humor
- tienen menos problemas de comportamiento
- tienen menos enfermedades contagiosas
- pueden lidiar mejor cuando hay conflictos entre los padres
Además de estos beneficios, los niños que han recibido Entrenamiento
Emocional saben que pueden tener fe en la autenticidad de sus emociones
-y en Ud.- El Entrenamiento Emocional, basado en la empatía, crea mayor
confianza y conduce a relaciones más estrechas entre padre e hijos.
Otras estrategias
para el Entrenamiento Emocional.
Cuidar y criar a un niño es la labor más importante y
exigente que puede haber en la vida. Convertirse en un entrenador de
emociones es una inversión en el futuro de su niño, con grandes
beneficios potenciales tanto para Ud. como para el niño. Aquí le
ofrecemos algunos puntos a recordar que apoyan la teoría de “Los cinco
pasos del entrenador de emociones ”:
- Tenga paciencia
- Sea honesto con su niño
- Evite las críticas excesivas, los comentarios humillantes, o el
burlarse de su niño
- Evite llamarle nombres a su niño que lo clasifiquen de manera
negativa (holgazán, egoísta, descuidado, distraído, etc.)
- Realce los pequeños triunfos de su niño para aumenta su confianza
en sí mismo
- Esté consciente de las necesidades de su niño, tanto las físicas
como las emocionales
- Aprenda qué le gusta y qué le disgusta a su niño
- Evite “aliarse con el enemigo” cuando su niño piensa que otros le
han maltratado
- Cédale poder a su niño al presentarle alternativas y respetar sus
deseo
Cuando usted entrena a su niño a través de sucesos emocionales, puede
mejorar considerablemente su relación con él, y esto hace que su
importantísima labor como padre sea algo que TODOS en su familia puedan
disfrutar más.
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Estilos de crianza
Los 5 pasos para entrenar las emociones
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Bibliografia:
Gottman, J., DeClaire J. (1997). Raising
an emotionally intelligent child: The heart of parenting.
New York: Fireside.
Gottman, J., Katz, L., & Hooven, C. (1997).
Meta-emotion: How families communicate emotionally. Mahwah,
N.J.: Lawrence Erlbaum.
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